Ana Vera

Sin prisas, con calma. En un entorno cercano y a la vez privilegiado. Apenas comenzaba la primavera y ella, cumplía años. Feliz y radiante. Serena. Impaciente por conocer a la persona que pronto cambiaría su vida. La tarde paseó de lo más agradable. Y fue dejando una estela de fotografías memorables, recuerdo de la silueta que fue. La que albergó la vida.

Con vosotros Ana Vera.



























Y si tenéis ganas de más, aquí y aquí podéis ver la selección personal que hizo ella en su web.

GuardarGuardar

GuardarGuardar

GuardarGuardar

GuardarGuardar

Email to someoneShare on FacebookTweet about this on TwitterPin on Pinterest